Concepto
El desarrollo del mobiliario partió de la necesidad de crear espacios de encuentro dentro de la oficina, donde los usuarios pudieran interactuar de manera informal sin salir del entorno laboral.
El concepto se centró en lograr piezas sobrias y atemporales, capaces de integrarse con el lenguaje arquitectónico del proyecto. Se buscó un balance entre estética y funcionalidad, utilizando materiales que transmitieran solidez, pero que al mismo tiempo aportaran ligereza visual al espacio.